Toda embarcación o unidad flotante clasificada —de un abastecedor a un FPSO— debe demostrar periódicamente ante su sociedad de clase que el casco y sus apéndices se encuentran en condición aceptable. La forma tradicional de hacerlo es el dique seco. El problema: sacar una unidad de operación cuesta días o semanas de inactividad, movilización y riesgo de programa. La UWILD (UnderWater Inspection in Lieu of Drydocking) existe exactamente para eso — realizar la inspección a flote, con la unidad en su sitio de trabajo, y que el resultado sea aceptado por la clase en lugar de la varada.
¿Cada cuánto se requiere una UWILD?
El ciclo de clase se organiza en periodos de cinco años, con reconocimientos intermedios entre renovaciones. Las sociedades de clase (ABS, DNV, Lloyd's Register, entre otras) aceptan la inspección en agua en lugar de ciertas varadas — típicamente la del reconocimiento intermedio — sujeto al tipo de unidad, su edad, su notación de clase y la aprobación previa del programa de inspección. Para unidades que no pueden abandonar su estación, como los FPSO, la inspección a flote no es una conveniencia sino la práctica estándar de todo su ciclo de vida.
La regla práctica: la periodicidad exacta la define su sociedad de clase y la notación de la unidad. Un buen proveedor de UWILD coordina el alcance directamente con la clase y el operador antes de movilizar — nunca al revés.
Qué se inspecciona
- Planchaje del casco y cordones de soldadura — deformaciones, corrosión, daños mecánicos y estado del recubrimiento.
- Cajas de mar y rejillas — obstrucciones, corrosión y estado general.
- Propulsores, hélices, timón y apéndices — daños, incrustación, holguras visibles.
- Sistema de protección catódica — condición y desgaste de ánodos de sacrificio.
- Incrustación biológica (fouling) — nivel y distribución, que además afecta el consumo de combustible.
- Espesores por ultrasonido (UT) — donde el alcance lo requiera, para estimar el acero remanente.
¿Con ROV o con buzos?
Ambos métodos son aceptados; la diferencia está en el riesgo y en la calidad del registro. Con un ROV de inspección no hay personal en el agua: el riesgo operativo baja de inmediato, la ventana de trabajo se amplía y el registro en video de alta definición es continuo, georreferenciado por zona del casco y repetible entre campañas — algo que la clase y el operador agradecen al comparar condición año contra año. Los buzos siguen siendo la opción cuando se requieren tareas táctiles o limpieza local. En la práctica, muchas campañas combinan ambos. En HPS ejecutamos la inspección con el mini-ROV SRV-8X Optimus, diseñado para trabajar alrededor de cascos y apéndices en espacios reducidos.
Qué entregables debe exigir
- Video y fotografía HD organizados por zona del casco, con trazabilidad de fecha y posición.
- Resumen de condición del casco y del nivel de incrustación biológica.
- Resultados de medición de espesores, cuando aplique.
- Reporte técnico con hallazgos, comparativa contra la campaña anterior y recomendaciones — en formato aceptable para la sociedad de clase.
Cómo se planifica una UWILD bien hecha
Tres pasos separan una campaña limpia de una repetición costosa: primero, acordar el alcance con la clase (qué zonas, qué mediciones, qué atestiguamiento requiere el surveyor); segundo, preparar la unidad — condiciones de visibilidad, corriente y trabajos simultáneos definen la ventana operativa; tercero, movilizar un spread probado, con respaldo y plan B. Al hacerse a flote, el costo de una campaña fallida es bajo comparado con un dique seco — pero el costo de repetirla frente a una ventana de clase que vence, no.
¿Se acerca el reconocimiento intermedio de su unidad o su FPSO requiere su inspección periódica? Nuestro equipo ejecuta UWILD en el Golfo de México con ROV propio, movilización desde Ciudad del Carmen y reporte listo para la clase.
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